Larga vida a nuestros viñedos

Columna de opinión de Felipe Gainza,
Investigador Biología Molecular CII. 

En un escenario de cambio climático, el desafío de limpiar y fortalecer nuestro preciado material vegetal exige dar respuesta a preguntas centrales y no escatimar esfuerzos por resolverlas.

¿Tenemos las herramientas, por ejemplo, que nos permitan asegurar la homogeneidad genética de nuestros viñedos? ¿Podemos diferenciar distintos clones de cabernet sauvignon en etapas tempranas pre-productivas? ¿Podemos detectar la presencia de patógenos en etapas anteriores a la plantación?

Con tales interrogantes en mente y conscientes de las nuevas técnicas y procedimientos que nos brinda la biología molecular, es que desarrollamos como Centro de Investigación e Innovación de Concha y Toro (CII) el proyecto “Producción de plantas mejoradas de vid a través de nuevos procedimientos de diagnóstico, control, limpieza y refuerzo”. Este proyecto se enmarca en el Programa Estratégico de Fortalecimiento de la Producción del Material Vegetal del CII y tiene una duración de 5 años, periodo que considera la puesta en marcha del Laboratorio de Biología Molecular del CII mediante la implementación de protocolos de detección fitopatológica y diferenciación clonal utilizando marcadores moleculares de última generación.

Este equipamiento de análisis biomolecular –permítanme resaltarlo de esta manera- es único en la industria nacional y es la clave que nos permitirá dar un salto importante para disponer de tecnología de primera línea in-house.

Adicionalmente, y en colaboración con la Universidad de California en Davis, trabajamos en el desarrollo de nuevos marcadores genéticos, los cuales serán utilizados en un sistema de diagnóstico molecular en el laboratorio del CII. Este desafío contempla la secuenciación de los genomas completos de las principales variedades de interés para la compañía. Además, a través de la secuenciación masiva buscamos identificar los principales agentes patógenos responsables de las enfermedades de la madera de la vid, así como de los principales virus que causan mermas y disminución de la vida productiva del viñedo.

Con estas nuevas herramientas analíticas moleculares prospectaremos los bloques madres para seleccionar plantas de calidad superior e identificar puntos críticos durante el proceso de producción de plantas en vivero. También nos permitirán implementar sistemas de limpieza y fortalecimiento biológico del material vegetal mediante el uso de hongos (biocontroladores y micorrízicos) que den ventajas comparativas al material vegetal una vez enfrentado a las condiciones de campo.

De esta manera, hemos trazado el camino hacia el desarrollo de plantas mejoradas de vid mediante procedimientos y técnicas analíticas moleculares adecuadas para el diagnóstico fitopatológico, la identificación varietal y clonal, y el estudio de nuevas tecnologías de limpieza y refuerzo biológico del material vegetal.

En definitiva, no hay tal solución simple a problemas complejos como no sea atreverse a innovar. Al cumplir las metas que como equipo de investigación nos hemos trazado, dispondremos de nuevas capacidades analíticas, mayor calidad, productividad, homogeneidad y longevidad de los viñedos. Resultados que impactarán positivamente a la compañía y a la industria vitivinícola global.