Día Internacional del Agua

“No solo es importante adaptarse a los cambios en este momento, sino también tener la capacidad de adelantarse a ellos”

En la conmemoración de este día, Sebastián Vargas, Líder de I+D+i en Vitivinicultura y Enología, explica la importancia del cuidado del agua en la industria y los impactos que está produciendo el cambio climático.

Desde fines de 2015, el Centro de Investigación e Innovación (CII) incorporó, como uno de sus programas estratégicos, el estudio de recursos hídricos y cambio climático. Esta área, que ha cobrado gran relevancia en los últimos años, busca analizar y entender los impactos del cambio climático en la vitivinicultura y entregar herramientas para una mejor adaptación a las nuevas condiciones.

En esta nueva conmemoración del Día Internacional del Agua, Sebastián Vargas, Líder en I+D+i en Vitivinicultura y Enología, comenta sobre las investigaciones que está llevando a cabo en el CII y destaca los esfuerzos que se están haciendo a nivel global para frenar el calentamiento global.

 

¿Por qué se incorpora un programa estratégico dedicado exclusivamente a Recursos Hídricos y Cambio Climático? 

«Toda la evidencia científica a la fecha indica que este fenómeno está ocurriendo y que sus efectos serán cada día más tangibles para la toda la humanidad.  La resiliencia al cambio climático, para proteger a los ecosistemas naturales y a sus habitantes de las distintas amenazas asociadas a éste, deben formar parte de los pilares de una empresa ambiental y económicamente sustentable».

«En este sentido, no solo es importante adaptarse a los cambios y hacer bien las cosas en este momento, si no también tener la capacidad de adelantarse a ellos. Por eso estamos estudiando medidas de mitigación de los efectos negativos que provocará».

 

¿Qué se espera de este programa en el futuro próximo?

«Se espera que sea un programa estratégico que implique un compromiso a largo plazo. Su importancia en la compañía trasciende en el tiempo, y lo más lógico es que siga respondiendo otras preguntas relevantes para asegurar la sostenibilidad de la compañía».

«A corto plazo, la idea es diseñar una plataforma de gestión del riego basada en la fusión de dos tecnologías usadas actualmente en investigación que miden la demanda de agua por parte del viñedo. Una de ellas es la técnica micrometeorológica de alta exactitud, llamada Surface Renewal. La otra es una técnica basada en imágenes satelitales de mayor resolución, pero menor exactitud denominada METRIC».

«Su fusión permitirá calcular de manera extensiva y más exacta las necesidades de agua del viñedo, y así podremos reponer exactamente lo que necesitamos. De esta forma seremos más eficientes en el uso de agua y electricidad, lo que beneficia a nuestra huella de carbono».

 

¿Cómo ves el panorama de eficiencia hídrica en el país y el mundo? ¿Crees que se logrará la meta propuesta por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), de que el calentamiento global no supere los 2 grados Celsius?

«El panorama se ve auspicioso en el corto plazo, existen iniciativas estatales importantes para hacer más eficiente la distribución del riego, incentivos para la tecnologización del mismo y construcción de obras civiles para el almacenamiento y distribución de agua».

«Sin embargo, todas estas medidas siguen estando sujetas a los efectos a largo plazo, como sequías constantes. Casos emblemáticos como la sequía en Limarí y en Petorca en los últimos años, nos muestran que un avance en tecnologizar la distribución y almacenamiento no es suficiente. Debemos crear herramientas que nos permitan entender cómo regar lo necesario en el momento adecuado, sin correr el riesgo de provocar problemas en los viñedos».

 

 

Los esfuerzos de los científicos del mundo están apuntando a esto y nosotros nos estamos sumando. La tarea no es menor, pero tenemos la convicción de que, en conjunto con nuestros colaboradores, podemos lograr grandes avances.

Respecto a la meta del IPCC, tengo la convicción personal de que se puede lograr. Debemos considerar que, si bien el cambio climático puede ser exponencial, las curvas tecnológicas también lo son, por lo que tenemos la posibilidad de avanzar más rápido tanto en la creación de tecnología como en la adopción de la misma.